JOSIE:
Después de terminar mi almuerzo, me fui directo a mi cuarto, limpio y ordenado, no como el de mi hermano, ese parecía una explosión.
Cuando lo mande a decorar, quise que fuera lo más parecido al de Eadlyn. Quería que se pareciera al de ella, maduro, con clase y lujoso.
Solo entré a su cuarto una vez, me echó inmediatamente, pero pude ver algunos muebles, eran bastante serios por sus formas geométricas pero eso los hacía maduros y elegantes.
Miré alrededor, no tenía esa vibra de poder y belleza que tenía el otro cuarto. No era justo, ella podía conseguir lo que quisiera, podría mover un mar entero solo con una mirada.
Ya había recibido unas cuantas, eran como un golpe en plena cara.
Ya sé que con una frase como esa se preguntarán ¿por qué la admira tanto?
Es cierto que no es muy amable, pero ella es tan asombrosa, además, es la unica chica de mi edad en nuestras familias, todos son chicos, es lo mas cerca que tengo de una hermana mayor.
Pero nunca sería ni la mitad de lo que ella era. El saber eso hizo que la frustración y tristeza crecieran en mí, como un montón de rosales, pero sin flores.
De repente, estaba rodeada de plantas espinosas, estas nacían del piso y me rodeaban casi todo el cuerpo.
- ¡AHH...! - me tapé la boca antes de que se oyera mi grito. Empecé a romper las verdes y delgadas ramas, cuidando no tocar las espinas. Cuando por fin terminé, las boté en la basura, deseando que nadie se enterara.
A ver, repasemos, que sucedió?
Solo empecé a imaginar u montón de rosales y aparecieron alrededor de mi, no había hecho nada.
Pushica, es bien dificil controlar estos poderes... Bueno, no se si esa es la mejor forma de llamarlos, no sabia que eran en realidad.
Tal vez Magia, telequinesis, alguna cosa paranormal.
O peor, estos poderes que han sido parte de mi desde los 8 años son solo alucinaciones y yo estoy en una casa de locos, con una vida, una familia y un secreto inventados en mi cabeza. Mientras los doctores me examinan y piensan "pobre, esta chica está chiflada".
Eso en verdad me asusta.